Las uñas onicogrifósicas son uñas que han perdido su forma normal: se engrosan, se curvan, adquieren un tono amarillento y, en ocasiones, llegan a deformarse tanto que impiden calzarse con normalidad. Aunque suelen aparecer en personas mayores o con dificultades para cortarse las uñas correctamente, también pueden estar relacionadas con traumatismos repetidos o el uso de calzado inadecuado.
Reducimos molestias, mejoramos la estética y prevenimos complicaciones mayores
Durante la sesión, se realiza un corte podológico seguro, adaptado a la anatomía de cada paciente y con instrumental esterilizado para evitar cualquier tipo de complicación. Este corte va acompañado de un fresado y reducción del grosor de las uñas, especialmente útil en casos de uñas engrosadas o deformadas que puedan generar presión y molestias al caminar.
Uno de los objetivos principales de este tratamiento es la prevención de infecciones. Gracias a la eliminación de residuos, durezas o elementos que puedan alojar hongos o bacterias, ayudamos a preservar la salud del pie, especialmente en personas con sistemas inmunológicos comprometidos o diabetes.
Además, realizamos una revisión y seguimiento periódico, que nos permite detectar a tiempo cualquier alteración o cambio en la piel, las uñas o la estructura del pie, contribuyendo a prevenir lesiones mayores o complicaciones que podrían requerir intervenciones más complejas.